Hoy jugamos el partido de handball definitivo, el que decidia si pasábamos a la etapa en Mar del Plata o no. Lamentablemente perdimos. No creo que no hallamos dejado todo en la cancha, pero en el segundo tiempo hubo un cambio de actitud que se noto, fue mucho mejor. El otro equipo era muy bueno, demasiado para nosotras. Eran grandes como heladeras. Después del partido no me sentía tan mal porque ya sabia que era muy difícil aunque tenia una mínima esperanza. Los varones Juveniles y Menores de nuestra escuela pasaron, las chicas menores todavía tienen que jugar, al igual que los hombres cadetes pero estos son de otra escuela. Llegué a mi casa vi unas fotos de cuando llegamos a Mardel en 2008 y me vino la nostalgia, las ganas de volver y así fue como vino el estado de depresión típico. Siempre dije que quería volver el tiempo atrás y hoy más que nunca.


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